El Insti­tu­to Fed­er­al de Espe­cial­is­tas en Con­cur­sos Mer­can­tiles (Ife­com) regresó ayer a oper­ar, tras poco más de tres meses de per­manecer cer­ra­do por la emer­gen­cia san­i­taria, por lo que abo­ga­dos antic­i­pan que comen­zará a recibir una ‘cas­ca­da’ de solic­i­tudes de admisión a con­cur­so mer­can­til, por parte de com­pañías ahogadas en deu­da que bus­carán pro­tec­ción ante sus acree­dores.

En Méx­i­co, la sus­pen­sión de poco más de tres meses de activi­dades que vive el país por la pan­demia de coro­n­avirus des­de finales de mar­zo, comen­zó a dejar sin dinero a varias empre­sas, por lo que abo­ga­dos y espe­cial­is­tas advierten que tal como ya ocur­rió en Esta­dos Unidos, en el país varias fir­mas bus­carán el pro­ce­so con­cur­sal.

En la Unión Amer­i­cana la sem­ana pasa­da, fir­mas que tam­bién tienen pres­en­cia en Méx­i­co como Fam­sa, Chuck E. Cheese y GNC pidieron el Chap­ter 11 –figu­ra sim­i­lar al con­cur­so mer­can­til– para pro­te­gerse de acree­dores. En Méx­i­co, las primeras en solic­i­tar­lo fueron las sub­sidiarias de AHMSA: Minosa y Cic­sa.

Infor­ma­ción del Ife­com señala que des­de enero de 2020 a la fecha se han solic­i­ta­do ape­nas cin­co con­cur­sos mer­can­tiles. Sin embar­go, Car­los Olvera, socio del despa­cho Santamarina+Steta, aclaró que esto se debió a que el Ife­com sus­pendió activi­dades por más de tres meses, por lo que se espera que a par­tir de aho­ra comen­zará a cre­cer el número de solic­i­tudes.

“Ya se están reabrien­do las activi­dades y ver­e­mos pron­to un may­or número de empre­sas en este tipo de juz­ga­dos”, comen­tó el abo­ga­do.

El con­cur­so mer­can­til es una her­ramien­ta jurídi­ca que per­mite a las empre­sas nego­ciar con provee­dores, acree­dores y gob­ier­no un esque­ma para que puedan sal­dar sus deu­das y evi­tar la quiebra y con ello pro­te­ger los empleos que gen­er­an.

Des­de la creación de la Ley de Con­cur­sos Mer­can­tiles el 12 de mayo de 2000, se han cel­e­bra­do 781 pro­ce­sos ante el Ife­com, de los cuales 74.26 por cien­to con­cluyeron con la reestruc­turación de la deu­da y la empre­sa en pie, y sólo 17.93 por cien­to ter­mi­naron en quiebra.

“Muchos de los acree­dores no dejarán que la deu­da se vaya porque requieren de ese dinero para sobre­vivir ante la cri­sis económi­ca cau­sa­da por la pan­demia y por eso vemos en el con­cur­so mer­can­til un instru­men­to que será muy socor­ri­do por los com­er­ciantes”, explicó.

Los sec­tores donde pre­vén un may­or uso de la figu­ra son el aeronáu­ti­co, hotel­ería, hostel­ería, entreten­imien­to, inmo­bil­iario y auto­motriz.

Pilar López Carasa, socia líder de Ser­vi­cios Legales de PwC Méx­i­co, insis­tió que el con­cur­so mer­can­til no debe ser con­sid­er­a­do como neg­a­ti­vo, pues muchas empre­sas salen mejor financiera­mente después de un pro­ce­so de este tipo.

“El uni­ver­so de empre­sas afec­tadas es muy grande, ten­emos des­de la indus­tria de tur­is­mo, que son hote­les, restau­rantes, cen­tros de entreten­imien­to, prob­a­ble­mente son las pequeñas y medi­anas empre­sas las que ten­drán que más acogerse a la figu­ra (…) debe­mos ver­la como una alter­na­ti­va pos­i­ti­va para sal­var a las empre­sas”, comen­tó.

Fed­eri­co Hernán­dez, socio de Finan­zas Cor­po­ra­ti­vas de KPMG en Méx­i­co, destacó que la ley evi­ta que los pro­ce­sos se alarguen y que no se llegue a la quiebra, pues se bus­ca preser­var a la empre­sa “tan­to para inver­sion­istas como para acree­dores”.

Sobre el cos­to del pro­ce­so para las pequeñas y medi­anas com­pañías, San­dro Cas­tañe­da, socio Legal Fis­cal de PwC, señaló que despa­chos de abo­ga­dos se han acer­ca­do a las aso­cia­ciones para ofre­cer sus ser­vi­cios acce­si­bles, “porque será un número muy grande de pro­ce­sos los que se ven­drán”.

Pro­po­nen refor­ma a la ley

Des­de abril se pub­licó en la Gac­eta del Sena­do una ini­cia­ti­va para refor­mar la Ley de Con­cur­sos Mer­can­tiles, donde se bus­ca agre­gar la figu­ra “Rég­i­men Con­cur­sal de Emer­gen­cia” para per­mi­tir­le a las empre­sas el acce­so a un pro­ced­imien­to con­cur­sal en situa­ciones de inédi­tas –como aho­ra con el COVID-19– y ten­er una solu­ción ráp­i­da.

“Si bien es poco prob­a­ble que esta ini­cia­ti­va de refor­ma a la Ley de Con­cur­sos Mer­can­tiles llegue a apro­barse y a entrar en vig­or antes de que se lev­ante la pre­sente con­tin­gen­cia san­i­taria, sí sería impor­tante que ideas como las que recoge se con­vier­tan en ley”, opinó Juan Pablo Moy­ano, aso­ci­a­do de Hol­land & Kinght, en su reporte lla­ma­do “Con­cur­sos mer­can­tiles en Méx­i­co en tiem­pos de COVID-19”.

La prop­ues­ta de refor­ma señala que el Rég­i­men de Emer­gen­cia podrá ser uti­liza­do cuan­do exista un caso de fuerza may­or o, de man­era alter­na­ti­va, una declaración de emer­gen­cia, con­tin­gen­cia san­i­taria o fenó­meno nat­ur­al, nacional o region­al.

Además de que la solic­i­tud se podrá pre­sen­tar de man­era dig­i­tal y sin necesi­dad de un expe­di­ente físi­co con­forme a la Ley de Con­cur­sos Mer­can­tiles.

Las etapas

Son tres pasos los que se sigue en un con­cur­so mer­can­til con­for­ma a la ley en Méx­i­co.

  1. La ini­cial o de declaración de con­cur­so mer­can­til.
  2. La con­cil­iación: tiene como final­i­dad lograr la con­ser­vación de la empre­sa medi­ante el con­ve­nio que suscri­ba con sus acree­dores recono­ci­dos.
  3. La quiebra: Si no se logra una con­cil­iación, se pasa a la ven­ta de la empre­sa, de sus unidades pro­duc­ti­vas o de los bienes que la inte­gran para el pago a los acree­dores.

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