Descon­fía de quien ase­gu­ra que su bar, hotel o restau­rante está libre de coro­n­avirus. Nadie puede garan­ti­zar un espa­cio seguro 100%. Todos quieren ten­er este reclamo mer­ke­tini­ano, pero es imposi­ble, sen­cil­la­mente, porque el virus no se ve


LUIS PAREJO

¿Qué pen­sarían ust­edes si yo les dijera que en Tor­re­moli­nos han abier­to el primer restau­rante «libre de res­fri­a­dos»? Prob­a­ble­mente me tomarían por loca. Cualquiera con dos dedos de frente caería en la cuen­ta de que, en el mis­mo momen­to en que un camarero esté res­fri­a­do o de que uno de los clientes entre por la puer­ta estor­nudan­do o toque la bar­ra con las manos sucias, la posi­bil­i­dad de con­ta­gio existe.

Sin embar­go, hace una sem­ana la noti­cia del primer restau­rante «covid free» aca­paró tit­u­lares en los infor­ma­tivos sin que nadie pusiera el gri­to en el cielo. Y des­de entonces, otros muchos se han subido al car­ro de lo imposi­ble. Sí, de lo imposi­ble. Porque es imposi­ble garan­ti­zar un espa­cio «libre de coro­n­avirus» des­de el mis­mo instante en que una cria­tu­ri­ta del Señor pone el pie en él. Entre otras cosas, porque el virus, como la pro­ce­sión, va por den­tro.

Una oportunidad de negocio

Por si, tras dos meses cer­ra­dos, la cri­sis den­tro del sec­tor hostele­ro no fuera ya sufi­ciente, como buitres car­roñeros unas cuan­tas empre­sas se han lan­za­do a ofre­cer todo tipo de «sel­l­os de cal­i­dad» con pre­cios que lle­gan has­ta los 4000 euros. Al pare­cer, es fácil caer en la tram­pa. El reclamo mar­ke­tini­ano del sel­lo «covid free» es potente y todos quieren ser los primeros en garan­ti­zar que su bar, hotel o restau­rante es un espa­cio seguro. ¿Quién no quer­ría inver­tir en garan­ti­zar la seguri­dad de sus clientes ante tan­ta incer­tidum­bre? ¿Quién no quer­ría difer­en­cia­rse de la com­pe­ten­cia?

Estas empre­sas han encon­tra­do en el miedo el salvo­con­duc­to per­fec­to para poder colar sus pro­duc­tos. Y hablo de sus pro­duc­tos porque las des­gra­cias nun­ca vienen solas: entre las prác­ti­cas que se imple­men­tan con algunos de estos sel­l­os está la insta­lación de dis­pos­i­tivos de ozono que, como ya comen­ta­mos la sem­ana pasa­da des­de estas pági­nas, no sólo no garan­ti­zan la elim­i­nación del bicho sino que además pueden entrañar ries­gos. El nego­cio es redon­do.

No está todo perdido: guías de buenas prácticas

Por suerte, no todo está per­di­do y frente a estos cues­tion­ables reclam­os que exis­ten otras ini­cia­ti­vas dig­nas de men­ción. Entre tan­to opor­tunis­mo y mer­cadería, exis­ten pro­fe­sion­ales san­i­tar­ios que han deci­di­do ayu­dar al sec­tor de la hostel­ería, no sólo de una for­ma rig­urosa y éti­ca, sino tam­bién gra­tui­ta. Estos pro­fe­sion­ales san­i­tar­ios tam­bién mere­cen el aplau­so de las ocho porque con su tra­ba­jo ayu­dan a la pre­ven­ción de nuevos con­ta­gios. Es el caso de la Platafor­ma granad­i­na COVID19, un proyec­to impul­sa­do de for­ma con­jun­ta por los Cole­gios Ofi­ciales de Far­ma­céu­ti­cos y de Vet­eri­nar­ios de Grana­da. Al frente del mis­mo está un equipo 16 pro­fe­sion­ales exper­tos en Salud Públi­ca, miem­bros del Cuer­po Supe­ri­or Fac­ul­ta­ti­vo de Insti­tu­ciones San­i­tarias de la Jun­ta de Andalucía y del Ayun­tamien­to de Grana­da. En defin­i­ti­va, son los mis­mos inspec­tores que antes de la pan­demia se ocu­pa­ban del cumplim­ien­to de la nor­ma­ti­va en bares y restau­rantes los que aho­ra se han reman­ga­do ponién­dose a dis­posi­ción del sec­tor para ayu­dar­les en esta difí­cil eta­pa. El cur­so sobre bue­nas prác­ti­cas, que se realizará a través de una platafor­ma online, tiene dos obje­tivos muy claros. El primero, que los empre­sar­ios y tra­ba­jadores iden­ti­fiquen y anal­i­cen los ries­gos pro­pios de sus establec­imien­tos. El segun­do, que puedan imple­men­tar las mejores prác­ti­cas en el ser­vi­cio, insta­la­ciones y per­son­al para hac­er frente al coro­n­avirus. Y todo des­de el rig­or y la cien­cia, sin necesi­dad de inver­tir en máquinas de ozono ni prom­e­ter que tu bar se con­ver­tirá en un quiró­fano.

Siete medidas para los bares y restaurantes

Estas son siete de las medi­das acon­se­jadas den­tro de las guías de bue­nas prác­ti­cas para bares y restau­rantes. Aunque algu­nas de ellas son nuevas, otras muchas son de toda la vida y a par­tir de aho­ra con­viene prestar­les más aten­ción:

1. Los man­te­les serán pref­er­ente­mente de un solo uso.

2. No habrá vina­gr­eras ni otros ele­men­tos com­par­tidos que vayan de mesa en mesa. Si nece­si­tas aceite o que­so ral­la­do se servirá en mon­o­dosis o te lo servirá el camarero.

3. Las car­tas serán vir­tuales (es la era del códi­go QR), con pizarras o can­tadas por el camarero.

4. Se recomien­da una limpieza de los baños, al menos, seis veces al día.

5. Se acon­se­ja extremar la pre­cau­ción con la ori­entación de los flu­jos de los aires acondi­ciona­dos: pueden mover cor­ri­entes de aire y favore­cer el desplaza-mien­to del virus.

6. Adiós (esper­e­mos que defin­i­ti­vo, porque esto ya esta­ba pro­hibido) a los pin­chos y tapas dis­puestos sobre la bar­ra. Las vit­ri­nas tam­bién deberán estar tapadas por la parte del camarero.

7. No se acon­se­jan los equipos e insta­la­ciones de ozono en los locales has­ta que no se conoz­ca su efi­ca­cia debido a que requieren un mane­jo pro­fe­sion­al.

Estos son sólo algunos de los ejem­p­los de las medi­das que encon­traremos en bares y restau­rantes, jun­to a las ya clási­cas medi­das de dis­tan­cia de seguri­dad e higiene (que no por clási­cas han deja­do de ser impor­tantes). Y ante los cur­sos y cer­ti­fi­ca­ciones para el sec­tor hostele­ro que aho­ra sal­drán de deba­jo de las piedras, ¡impor­tante! los cer­ti­fi­ca­dos podrán acred­i­tar que los tra­ba­jadores se han for­ma­do y dispo­nen de los conocimien­tos para dar un buen ser­vi­cio, pero descon­fía de quien garan­ti­za que su local está libre de coro­n­avirus porque, sen­cil­la­mente, cuan­do tú mis­mo entres en él ya no lo está. Resum­ien­do, y como diría mi madre, ni covid fri, ni covid fra.

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