La pan­demia del COVID-19 ha lle­va­do a que el Gob­ier­no mod­i­fique la hoja de ruta comu­nica­ti­va estable­ci­da has­ta el momen­to. Las acusa­ciones de ‘cen­sura’ , los men­sajes ambigu­os y con­tra­dic­to­rios y la fal­ta de con­tenido en sus inter­ven­ciones han mar­ca­do la estrate­gia de comu­ni­cación del Gob­ier­no en esta cri­sis ¿Qué errores han mar­ca­do el dis­cur­so de Pedro Sánchez?.

La fal­ta de con­tenido en sus declara­ciones. En las últi­mas inter­ven­ciones del pres­i­dente del Gob­ier­no su dis­cur­so ha esta­do vacío de con­tenido. La línea pro­pa­gandís­ti­ca mar­ca­da des­de el Gabi­nete de comu­ni­cación ha empaña­do el dis­cur­so de Sánchez. El men­saje del pres­i­dente ha esta­do muy ale­ja­do del sen­timien­to de la sociedad, su men­saje no ha esta­do ori­en­ta­do a trasmi­tir tran­quil­i­dad a los ciu­dadanos.

Men­sajes ambigu­os y con­tra­dic­to­rios. Des­de el decre­to de alar­ma los men­sajes por parte de cada uno de los por­tav­o­ces de los min­is­te­rios han sido ambigu­os y poco con­cre­tos. Aunque al ini­cio de esta cri­sis Fer­nan­do Simón era un pilar infor­ma­ti­vo creíble con el paso de los días su men­saje es cada vez menos trans­par­ente y con­tra­dic­to­rio a los datos de con­ta­gia­dos y fal­l­e­ci­dos.

La fal­ta de lid­er­az­go de Pedro Sánchez. El dis­cur­so de Pedro Sánchez no ha sido con­tun­dente. La gravedad de la situación requería un men­saje real­ista acorde a la situación de extrema gravedad. El resto de pres­i­dentes autonómi­cos se han ade­lan­ta­do a Sánchez, la fal­ta de lid­er­az­go del pres­i­dente ha lle­va­do a que no exista un solo men­saje de esta­do sino que cada Comu­nidad Autóno­ma ten­ga el suyo pro­pio.

Críti­cas cen­sura. Den­tro de esta cri­sis, Mon­cloa ha vivi­do el cues­tion­amien­to por parte de los pro­fe­sion­ales de la comu­ni­cación de la estrate­gia infor­ma­ti­va de Pedro Sánchez. El mod­e­lo de Mon­cloa favorece, sin ningu­na duda, a que el pres­i­dente pue­da prepararse las respues­tas con antelación, además de que des­de Mon­cloa son los encar­ga­dos de selec­cionar que pre­gun­tas sí, y cuáles no.

La fal­ta de coheren­cia. Hay errores que pare­cen evi­dentes pero que des­de Mon­cloa no han sabido ges­tionar. La coheren­cia es fun­da­men­tal de cara al ciu­dadano. El incumplim­ien­to de la cuar­ente­na de Pablo Igle­sias daña de man­era direc­ta el dis­cur­so del Gob­ier­no. La sociedad debe ten­er al Gob­ier­no como ref­er­ente y ejem­p­lo en esta cri­sis, si esto no se cumple cualquier dis­cur­so o men­saje quedará vacío de con­tenido.

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