La preñez fal­sa, embara­zo psi­cológi­co o pseu­doem­bara­zo es un tér­mi­no usa­do para deno­tar una condi­ción común en una per­ra no embaraza­da que mues­tra sín­tomas de embara­zo, lac­tan­cia o lac­tan­cia, sin pro­ducir cachor­ros. La per­ri­ta con esta condi­ción mues­tra sín­tomas aprox­i­mada­mente uno o dos meses después de que su celo ter­mi­na.

La per­ra entra en tem­po­ra­da de celo aprox­i­mada­mente cada seis u ocho meses, aunque este perío­do suele vari­ar con la edad; además puede pre­sen­tarse a inter­va­l­os más lar­gos en cier­tas razas.

Se cree que un dese­qui­lib­rio hor­mon­al jue­ga un papel cen­tral en las per­ras afec­tadas con la preñez fal­sa. Depen­di­en­do de la gravedad del prob­le­ma, los sín­tomas pueden durar más de un mes.

Síntomas

  • Cam­bios en el com­por­tamien­to
  • La per­ra no embaraza­da puede mostrar sín­tomas de activi­dad mater­nal, anidación (con trapi­tos u osos de peluche) y autocuida­do
  • Inqui­etud
  • Dis­ten­sión abdom­i­nal
  • Agrandamien­to de las glán­du­las mamarias
  • Vómi­tos
  • Depre­sión
  • Pér­di­da de apeti­to (anorex­ia)
  • Flu­i­do acu­oso par­duz­co o secre­ción de agua de las glán­du­las mamarias

Si su mas­co­ta pre­sen­ta estos sín­tomas deberá pro­por­cionar a su vet­eri­nario un his­to­r­i­al detal­la­do de la salud. Lo más prob­a­ble es que el médi­co real­ice un exa­m­en físi­co exhaus­ti­vo para eval­u­ar todos los sis­temas del cuer­po y la salud en gen­er­al de la per­ri­ta.

Pero además podría recomen­dar análi­sis de san­gre, de ori­na, así como toma de radi­ografías abdom­i­nales y ecografías para descar­tar infec­ciones en el útero o embara­zo.

Además de las recomen­da­ciones que le pue­da dar el vet­eri­nario para sobrell­e­var este embara­zo psi­cológi­co, se puede optar por dis­traer el ani­mal para que olvide su esta­do. Una bue­na estrate­gia sería aumen­tar el número de paseos y la duración de estos. Otro con­se­jo es reti­rar los juguetes haya adop­ta­do como si fuer­an cachor­ros.

No se cono­cen las causas exac­tas de la preñez fal­sa. Espe­cial­is­tas creen que los dese­qui­lib­rios hor­monales, espe­cial­mente de prog­es­terona y pro­lacti­na, jue­gan un papel impor­tante en su desar­rol­lo. (I)

Fuentes: Pet­MD | Pet Health & Well­ness / Vet­eri­nary Part­ner — VIN / misanimales.com

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