La duración de las baterías
son un moti­vo de pre­ocu­pación para prác­ti­ca­mente todos los usuar­ios de móvil. Pero la pesadil­la de estar pen­di­ente de las ray­i­tas y los por­centa­jes podría estar a pun­to de lle­gar a su fin si real­mente fun­ciona la nue­va batería que ha crea­do un equipo de cien­tí­fi­cos aus­tralianos.

Según han expli­ca­do en una pub­li­cación en su blog, inves­ti­gadores de la Uni­ver­si­dad de Monash han desar­rol­la­do una batería de litio y azufre que tiene el poten­cial de ali­men­tar los telé­fonos móviles durante cin­co días segui­dos, o per­mi­tir que un vehícu­lo eléc­tri­co con­duz­ca más de 1000 km sin ten­er que ser recar­ga­do.





De hecho, estos inves­ti­gadores ase­gu­ran que están a pun­to de com­er­cializar la batería, la más efi­ciente del mun­do, que podría super­ar a los líderes actuales del mer­ca­do en más de cua­tro veces.

Los inves­ti­gadores tienen una patente reg­istra­da aproba­da para su pro­ce­so de fab­ri­cación, y las célu­las pro­totipo han sido fab­ri­cadas con éxi­to por los socios ale­manes de I + D Fraun­hofer Insti­tute for Mate­r­i­al and Beam Tech­nol­o­gy.

Algunos de los fab­ri­cantes de baterías de litio más grandes del mun­do en Chi­na y Europa han expre­sa­do interés en aumen­tar la pro­duc­ción, y se realizarán más prue­bas en Aus­tralia a prin­ci­p­ios de 2020.

El pro­fe­sor Mainak Majumder, miem­bro del equipo de inves­ti­gación, expli­ca que este desar­rol­lo rep­re­sen­tará un gran avance para la indus­tria aus­traliana que podría trans­for­mar la for­ma en que se fab­ri­can los telé­fonos, automóviles, orde­nadores y redes solares en el futuro.





“La fab­ri­cación e imple­mentación exi­tosas de baterías de Litio y Azufre en automóviles y rejil­las cap­turarán una parte más sig­ni­fica­ti­va de la cade­na de val­or de litio aus­traliano, y rev­olu­cionará el mer­ca­do de vehícu­los y pro­por­cionará un mer­ca­do energéti­co más limpio y con­fi­able “, Dijo el pro­fe­sor Majumder.

El equipo de inves­ti­gación ha recibido más de 2,5 mil­lones de dólares en fon­dos de socios guber­na­men­tales e inter­na­cionales de la indus­tria para pro­bar esta tec­nología de batería en automóviles y redes de este año.

Uti­lizan­do los mis­mos mate­ri­ales en baterías están­dar de iones de litio, los inves­ti­gadores recon­fig­u­raron el dis­eño de cáto­dos de azufre para que pudier­an aco­modar car­gas de may­or ten­sión sin perder capaci­dad o el rendimien­to gen­er­al.





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