La internacionalización se ha convertido en un elemento imprescindible en el desempeño de las empresas. El primer paso clave para internacionalizarse es verificar que la empresa cuenta con los recursos necesarios, ya que, de lo contrario, la salida al exterior puede terminar en un fracaso.

DIANA A. FILIPESCU, PHD. Profesora de Negocios Internacionales y Marketing de TBS Business School.


Para eso hace fal­ta un análi­sis inter­no de:

1. Recur­sos tan­gi­bles – financieros y físi­cos. Los recur­sos financieros son nece­sar­ios para finan­ciar la activi­dad pro­duc­ti­va de la empre­sa y/o para finan­ciar los esfuer­zos para desar­rol­lar su activi­dad inter­na­cional (vis­i­tar mer­ca­dos, par­tic­i­par en ferias, inver­tir en cam­pañas de mar­ket­ing, etc.). Frente a la inter­na­cional­ización, se debe mirar si la empre­sa tiene la capaci­dad físi­ca para aumen­tar su pro­duc­ción. Por otro lado, a medi­da que la empre­sa se siente segu­ra y con posi­bil­i­dad de cre­cer, se debe com­pro­m­e­ter a largo pla­zo con el mer­ca­do y, por lo tan­to, debe con­sid­er­ar abrir una fil­ial propia en el extran­jero.

2. Recur­sos intan­gi­bles – rep­utación de la empre­sa, tec­nología y cul­tura. La rep­utación de la empre­sa es la razón por la cual un con­sum­i­dor está dis­puesto a pagar una can­ti­dad extra por un pro­duc­to o ser­vi­cio en el que con­fía ple­na­mente. La tec­nología, por otro lado, rep­re­sen­ta una ven­ta­ja com­pet­i­ti­va impre­scindible en el mer­ca­do inter­na­cional: es la base de la inno­vación y la propiedad int­elec­tu­al. Y, por últi­mo, la cul­tura orga­ni­za­ti­va iden­ti­fi­ca la empre­sa: su for­ma de tra­ba­jar, sus ruti­nas, su ori­entación, sus com­por­tamien­tos.

3. Recur­sos humanos. La inter­na­cional­ización pre­cisa ten­er gestores prepara­dos para ella, con un conocimien­to mín­i­mo de cómo fun­cio­nan los mer­ca­dos inter­na­cionales.

Una vez hecho el análisis interno (pudiendo valorarlo también a través de un benchmarking), la empresa puede determinar cuál es el mercado más adecuado en el que penetrar, en base a la calidad del producto, la capacidad de entender la cultura del destino, de adaptar el producto o servicio al mercado, etc.

Fuente