El pres­i­dente de BBVA, Car­los Tor­res.
MIT

BBVA est inmer­so en una cri­sis en la que no es posi­ble pre­de­cir en este momen­to sus posi­bles resul­ta­dos o impli­ca­ciones para el grupo, sin per­juicio del posi­ble ries­go rep­uta­cional apare­ja­do a su reciente imputacin en la causa judi­cial que inves­ti­ga la activi­dad de Cenyt, la sociedad vin­cu­la­da al comis­ario jubi­la­do Jos Manuel Vil­lare­jo.

Este es el lti­mo men­saje lan­za­do por el ban­co a inver­sores nacionales e inter­na­cionales a travs de un fol­leto de emisin de val­ores de renta fija envi­a­do esta mis­ma sem­ana a la Comisin Nacional del Mer­ca­do de Val­ores (CNMV).

La enti­dad expli­ca que el pasa­do 29 de julio recibi noti­fi­cacin del auto del juz­ga­do cen­tral de Instruc­cin n6 de la Audi­en­cia Nacional por el que se declara al grupo como parte inves­ti­ga­da por sus conex­iones con Vil­lare­jo. El juez anal­iza si el ban­co incur­ri en prc­ti­cas de espi­ona­je con­sti­tu­ti­vas de los deli­tos de cohe­cho, des­cubrim­ien­to y rev­elacin de secre­tos y cor­rupcin en los nego­cios durante la pres­i­den­cia de Fran­cis­co Gon­zlez para inten­tar fre­nar un asalto accionar­i­al por parte de la con­struc­to­ra Sacyr. Adems, el juez inves­ti­ga el espi­ona­je y la inter­vencin de lla­madas telefni­cas a difer­entes direc­tivos y peri­odis­tas por parte del poli­ca jubi­la­do.

BBVA detal­la a los poten­ciales inver­sores que ha man­tenido un papel proac­ti­vo en la aclaracin de estas actua­ciones y que inclu­so ya ha remi­ti­do al juez las primeras con­clu­siones de la inves­ti­gacin real­iza­da por la con­sul­to­ra Pwc y los despa­chos de abo­ga­dos Gar­rigues y Uria. Se tra­ta de un anli­sis inter­no pues­ta en mar­cha por Tor­res a los pocos de meses de acced­er a la pres­i­den­cia para acel­er­ar la res­olu­cin de la cri­sis, si buen fue el pro­pio pres­i­dente el que meses ms tarde lo releg a un segun­do plano al ase­gu­rar que la impor­tante era la que esta­ban lle­van­do a cabo las autori­dades judi­ciales. El pro­ced­imien­to inter­no, en el que tra­ba­jan dece­nas de per­sonas, no est con­clu­i­do y sigue su cur­so, pero la enti­dad resalta que no est autor­iza­da a difundir pbli­ca­mente la infor­ma­cin dada la exi­gen­cia de no inter­ferir en la inves­ti­gacin de la jus­ti­cia.

El con­se­jero del­e­ga­do, Onur Gen, recono­ci en la lti­ma pre­sentacin de resul­ta­dos trimes­trales que la con­tin­ua aparicin del ban­co en los medios de comu­ni­cacin ha afec­ta­do a su rep­utacin, si bien aadi que por aho­ra este impacto no se haba traslada­do a las cuen­tas de la enti­dad. Un esce­nario que aho­ra ya no se descar­ta porque el pro­ced­imien­to penal se encuen­tra en una fase incip­i­ente den­tro de la fase de instruc­cin y bajo secre­to de sumario, con­cluye el informe, que aade ms infor­ma­cin al fol­leto base de emisin de val­ores de renta fija pub­li­ca­do el pasa­do mes de junio.

Con­forme a los cri­te­rios de

The Trust Project

Saber más

Fuente