Se lla­ma pre­soter­apia a una téc­ni­ca de tratamien­to que con­siste en aplicar una pre­sión sobre difer­entes partes del cuer­po, nor­mal­mente los miem­bros infe­ri­ores y supe­ri­ores. Su obje­ti­vo es provo­car una acción pare­ci­da a un masaje, que pue­da mejo­rar el drena­je lin­fáti­co o la cir­cu­lación san­guínea. Sus apli­ca­ciones pueden ser médi­cas o estéti­cas. Vamos a ver en qué con­siste, y qué ben­efi­cios tiene para el sis­tema lin­fáti­co.

¿En qué consiste la presoterapia?

Como hemos dicho antes, el prin­ci­pio de base de la pre­soter­apia es aplicar una pre­sión sobre los teji­dos del cuer­po. Hay difer­entes for­mas de con­seguir­lo.

  • Los ven­da­jes (elás­ti­cos, inelás­ti­cos o mul­t­i­ca­pas). Pueden ser ven­da­jes o ropa de pre­sión. Se usan en muchos casos pero citaré dos. Segu­ra­mente cono­cerás los cal­cetines de pre­sión. Se recomien­da usar­los a las per­sonas con prob­le­mas cir­cu­la­to­rios, cuan­do van a estar mucho tiem­po inmov­i­liza­dos (sen­ta­dos en un avión, o tum­ba­dos en la cama). Esos cal­cetines ayu­dan a aumen­tar la cir­cu­lación en las pier­nas. El otro ejem­p­lo son las man­gas com­pre­si­vas que usan algunos deportis­tas, para tratar var­ios prob­le­mas, como por ejem­p­lo infla­ma­ciones.
  • Los aparatos de pre­soter­apia. Son máquinas que per­miten ejercer una pre­sión vari­able sobre difer­entes partes del cuer­po, estim­u­lan­do la cic­u­lación y el drena­je lin­fáti­co. Las hay de cuer­po com­ple­to, y tam­bién en for­ma de botas (para tratar las pier­nas) o de man­gas (para tratar los bra­zos). La tec­nología per­mite usar difer­entes pro­gra­mas, que hacen vari­ar la pre­sión en difer­entes partes del cuer­po en fun­ción del obje­ti­vo.

¿Qué es el sistema linfático?

El sis­tema lin­fáti­co hace parte del apara­to cir­cu­la­to­rio, y que más conc­re­ta­mente trans­porta la lin­fa hacia el corazón. Cumple con tres obje­tivos:

  • Recoger el líqui­do inter­sti­cial y devolver­lo a la san­gre.
  • Defend­er el cuer­po de agentes patógenos (hace parte del sis­tema inmunológi­co), gra­cias en parte a los gan­glios lin­fáti­cos y tam­bién gra­cias a los glob­u­los blan­cos que con­tiene la lin­fa.
  • Absorber nutri­entes del sis­tema diges­ti­vo y vol­car­los en las venas.

La lin­fa no tiene col­or (no tiene glóbu­los rojos), y rep­re­sen­ta un vol­u­men de aprox­i­mada­mente 2 litros en un adul­to, que com­para­do con los 5 litros de san­gre, es rel­a­ti­va­mente poco. Cabe destacar, que la cir­cu­lación de la lin­fa se hace gra­cias a fac­tores exter­nos, como pequeños movimien­tos de los mús­cu­los cer­canos o por las varia­ciones de pre­sión en las venas cer­canas.

La retención de líquidos

Por diver­sos motivos cuya gravedad es muy vari­able pueden apare­cer situa­ciones que se cono­cen común­mente como “reten­ción de líqui­dos” y que en real­i­dad cor­re­spon­den a un mal fun­cionamien­to del sis­tema lin­fáti­co. Por algún moti­vo, se obstruyen los canales lin­fáti­cos, y el líqui­do se va acu­mu­lan­do en la zona afec­ta­da, pro­ducién­dose un ede­ma. Es un sín­toma que debe ser una señal de aler­ta, y es recomend­able con­sul­tar a un médi­co para enten­der las causas y optar por el tratamien­to ade­cua­do. La reten­ción de líqui­dos local­iza­da se puede deber a una trom­bo­sis, u a otro moti­vo. Tam­bién hay una serie de enfer­medades cróni­cas que provo­can una reten­ción de líqui­dos gen­er­al­iza­da o cen­tra­da en los miem­bros infe­ri­ores y supe­ri­ores.

Beneficios de la presoterapia para el sistema linfático

Sea cual sea la situación del paciente, des­de situa­ciones leves de pier­nas cansadas e hin­chadas has­ta enfer­medades cróni­cas, la pre­soter­apia, al igual que otras téc­ni­cas de masaje, puede ayu­dar a mejo­rar la cir­cu­lación. Tal como lo expli­camos antes, nor­mal­mente, cuan­do no hay prob­le­ma, la lin­fa via­ja hacia el corazón gra­cias a las con­trac­ciones de los mús­cu­los y venas cer­canos. Si se pro­duce un blo­queo de un canal lin­fáti­co, aplicar una pre­sión exter­na en el sen­ti­do cir­cu­la­to­rio per­mite elim­i­nar líqui­dos, restable­cien­do la cir­cu­lación inter­rump­i­da. Y si las causas del ede­ma per­sis­ten, será nece­sario volver a tratar la zona.

Muchas per­sonas que sufren de pier­nas pesadas e hin­chadas apre­cian la pre­soter­apia, que les devuelve una sen­sación de ligereza.

Antes de usar esa téc­ni­ca, es impor­tante saber que tiene algu­nas con­traindi­ca­ciones abso­lu­tas, como por ejem­p­lo la trom­bo­sis o cier­tos casos de cáncer. De nue­vo, pre­gun­ta a tu médi­co para más infor­ma­ción.

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